Abandono de la Sierra de Guerrero por desplome del precio de la goma de opio

Cientos de familias, la mayoría de las comunidades del municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), han huido a causa de la caída del precios de los enervantes y ante la falta de apoyos del Gobierno Estatal y Federal; revelaron líderes campesinos y autoridades del Comisariado de Bienes Comunales (CBC) de ese municipio ubicado en la Sierra de Guerrero.

El éxodo de los agricultores, de sus hijos y sus esposas comenzó a registrarse a principios de 2018, y se masificó en los últimos meses de ese año porque la actividad a la que se dedicaban que era la siembra de amapola, con la cual se obtiene la goma de opio utilizada para la elaboración de otras drogas, ya no les generaba grandes ingresos.

El presidente del CBC de Tlacotepec, Nicolás Teodoro dijo a este medio informativo que no hay una cifra oficial, pero que son varios cientos de familias las que se han visto obligadas a dejar sus lugares de origen parar buscar mejores condiciones y oportunidades de vida.

La mayoría de estas se han ido hacia los Estados Unidos de Norteamérica, mientras que otras deciden emigrar a entidades del Centro y Norte del país, como el estado de Morelos o a la Ciudad de México.

Por su parte, Freddy Rojas Bernardino quien funge como asesor de la Unión de Ejidos Forestales y Agropecuarios “Hermenegildo Galeana”, dijo que tiene conocimiento que las comunidades de La Guitarra, Puerto del Gallo, El Frío y Pueblo Viejo, enclavadas en la parte alta de la Sierra, estaban quedando inhabitadas y que posiblemente en unos meses más estos ya sean “pueblos fantasmas”.

Antes del año 2013, los asentamientos antes mencionados contaban entre 50 y 100 habitantes, excepto el último que tenía cerca de mil 150. Debido a las disputas por el control de esa zona de la región Centro de la entidad que protagonizaban grupos delictivos, el número de familias en esas comunidades fue disminuyendo.

Ahora los pocos habitantes que quedan están optando por dejar sus viviendas por el desplome en los precios de la goma de opio y ante las falta de oportunidades de empleo no brindados por las autoridades.

El líder abundó que la despoblación causada por esta situación y por la violencia no sólo se está viviendo en el municipio del General Heliodoro Castillo, sino en todo el estado de Guerrero.

Tan sólo en algunos municipios de la Costa Grade, al menos 5 mil familias han emigrado a otra parte de México y fuera del país con la ayuda de diversos programas federales.

Un kilo de goma de opio actualmente vale alrededor de 2 mil pesos, a comparación de lo que costaba en los años 90s y principios del 2000, cuando un kilo llegaba a costar en el mercado hasta 35 mil pesos, lo que representaba un gran ingreso para las familias.

De acuerdo con Rojas Bernardino, la entrada y auge del Fentanilo de origen chino (considerado por expertos como un potente agonista opiáceo sintético, perteneciente al grupo de los narcóticos, derivado de la fenilpiperidina), en Estados Unidos y otros países vino a darle “en la torre” al mercado de la goma de opio.

“Los precursores químicos chinos son más económicos y más fuertes: lo que podías hacer antes con 10 kilos de goma de opio, lo puedes hacer con un kilo de Fentanilo”, dijo.

El asesor de la Unión de Ejidos Forestales y Agropecuarios “Hermenegildo Galeana”, exigió al Gobierno Estatal y Federal crear programas urgentes y proyectos productivos que suplan la siembra de amapola y mariguana y generen ingresos, pues hay la posibilidad de que la crisis en la Sierra, en la región de la Tierra Caliente, Costa Grande así como la Montaña, se agudice por la caída de la materia prima obtenida de esa plantas ilícitas.

“La Sierra se debe tomar como un proyecto estratégico de desarrollo y productivo. Nos tienen que dar un trato especial. Tiene que haber programas que no hay en otros estados. Si las autoridades no atienden la Sierra se va a disparar la hambruna y los índices de migración”, advirtió.