Se cumplen hoy 6 años de la desaparición forzada de los 43 de Ayotzinapa

Este 26 de septiembre se cumplirán seis años de aquella trágica noche en Iguala, Guerrero, que marcó al país y conmocionó al mundo: la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa.

De acuerdo con las investigaciones de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), dirigida por Jesús Murillo Karam, la caravana de “normalistas” que se dirigían a Iguala para participar en su tradicional marcha del 2 de octubre, fue interceptada por policías municipales, quienes los entregaron al grupo criminal Guerreros Unidos.

Dicho cártel, presuntamente confundió a los estudiantes con miembros de Los Rojos, grupo delincuencial rival, por lo que los asesinaron y quemaron en un vertedero de basura en Cocula, arrojando sus restos al río San Juan.

Esta versión oficial de los hechos fue autodenominada como la “Verdad Histórica” por el gobierno del ex presidente priista Enrique Peña Nieto (2012-2018). Sin embargo, hasta la fecha ha sido muy criticada por las madres y padres de los 43, así como por organismos internacionales, debido a las inconsistencias en la narrativa y los medios usados para conseguir testimonios, como la tortura y otras violaciones a los derechos humanos.

Pero tras la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia del país, el gobierno federal se comprometió a reiniciar las indagatorias para dar con el paradero de los estudiantes, además de investigar a los funcionarios que incumplieron en sus responsabilidades en el caso.

Por ello, este sábado a las 10:00 horas, el gobierno mexicano presentará los avances de la segunda investigación tras el caso. En el acto público participarán Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación; Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República; y Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

El caso cumple seis años y en los últimos meses ha surgido información que le da un nuevo giro.

A principios de julio, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que se identificaron los restos de uno de los alumnos.

Omar Gómez Trejo, titular de la Unidad para el caso Ayotzinapa, reveló que los restos óseos hallados en la barranca La Carnicería, ubicada a unos 800 metros de distancia del basurero de Cocula, fueron enviados a la Universidad de Innsbruck, en Austria, y corresponden a Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, quien en ese momento tenía 19 años de edad.

Los resultados también fueron analizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense que ha participado en el caso.

Christian era era un joven alto, moreno y de ojos negros que estaba entusiasmado con continuar su carrera de danza, pues desde niño ha practicado esta disciplina.

Tras la identificación, Alejandro Encinas afirmó en conferencia de prensa que “se derrumbó la Verdad Histórica”, pues lo anterior marcó una nueva ruta de investigación y generó las condiciones para esclarecer los hechos.

Detención de ex mandos policiacos

El 15 de septiembre, Carlos Gómez Arrieta, ex jefe de la Policía Federal Ministerial (PFM) fue internado en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, luego de que un juez federal le dictó auto de formal prisión.

Tenía una averiguación previa por su presunta participación en el video que se difundió en los medios en junio de 2019, donde se observa cómo tratan de asfixiar con una bolsa de plástico a Carlos Canto Salgado (señalado como integrante de Guerreros Unidos) para que confiese. Dicho material data de octubre de 2014.

Cabe mencionar que Gómez Arrieta se entregó voluntariamente a las autoridades de la FGR el 11 de septiembre. Su aprehensión fue una de las peticiones de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa en un documento entregado a AMLO en meses recientes.

Asimismo, el 18 de marzo, Ezequiel Peña Cerda, director del área de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), e Isidro Junco Barajas, encargado de seguridad en la Cámara de Diputados, fueron aprehendidos por su presunta responsabilidad en la tortura de Canto Salgado.

A ambos se les dictó auto de formal prisión el 26 de marzo y fueron al Cefereso número 4 “Noroeste” en El Rincón, municipio de Tepic, Nayarit.

 

En busca de Tomás Zerón

Un juez federal confirmó el 4 de septiembre la existencia de una orden de aprehensión en contra de Tomás Zerón De Lucio, quien fue director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y construyó junto a Jesús Murillo Karam la versión oficial de la desaparición de los 43 normalistas.

Zerón de Lucio es acusado por irregularidades como tortura, desaparición forzada, alterar la escena de crimen, pérdida y ocultamiento de pruebas.

Reportes federales señalan que se encuentra en Canadá, por lo que la Interpol ya giró una ficha roja para su localización en el extranjero. Aunque el ex funcionario busca ampararse desde junio pasado.

Cabe mencionar que hace un par de meses, el periodista Ciro Gómez Leyva reveló un video que muestra a Zerón interrogando a Felipe Rodríguez Salgado “El Cepillo”, (uno de los presuntos implicados en la desaparición de los estudiantes) antes de que este fuera presentado ante el Ministerio Público.

 

La caída del “Mochomo”, segundo líder de Guerreros Unidos

El 24 de septiembre Ángel Casarrubias Salgado, líder del cártel Guerreros Unidos, fue enviado junto a su abogado, Arturo "R", al Penal Federal del Altiplano, Estado de México, mientras se desarrollan las investigaciones complementarias.

Sin embargo, Casarrubias Salgado no está siendo procesado por el caso relacionado con Ayotzinapa, sino por realizar actividades como narcotráfico, cooptación de autoridades y ser prestanombres en la compra y venta de propiedades por parte de la banda delictiva.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el criminal fue detenido la mañana del 24 de junio en el Estado de México.

Ángel es hermano de Sidronio Casarrubias, también líder de Guerreros Unidos que fue detenido en 2014 por su presunta participación en la desaparición de los normalistas. Distintos testimonios señalan a “El Mochomo” como el sujeto que ordenó las ejecuciones.

El cártel Guerreros Unidos es una organización criminal que opera en los estados mexicanos de Morelos y Guerrero. El grupo fue formado en el año 2011 a raíz de la desaparición del cártel de los Beltrán Leyva y una escisión de La Familia Michoacana.

 

Una foto que mantiene la esperanza

El 21 de septiembre, Hilda Legideño Vargas, madre de José Antonio Tizapa Legideño, uno de los normalistas del que se desconoce su paradero desde aquella noche del 26 de septiembre de 2014, señaló la posibilidad de que su hijo se encuentre vivo en el norte del país.

Y es que se viralizó en redes sociales la imagen de un joven indigente ubicado en el parque El Mariachi en Mexicali, Baja California, quien comparte con varias características físicas con José Antonio, de acuerdo con Hilda y su familia.

Autoridades de la entidad se encuentran realizando un operativo de búsqueda para dar con el paradero de este hombre.

 

Según palabras de la señora Hilda, Jorge Antonio entró a la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”. Ahí le raparon la cabeza como parte de las novatadas, y después se integró a las labores de la escuela, como las tareas agrícolas. Por ser una comunidad campesina, los alumnos tienen la obligación de cumplir con estos deberes, pero también le gustaba participar en las actividades políticas del colegio.

 

 

Protestas y vandalismo

En las últimas semanas se han registrado una serie de violentas manifestaciones en el estado Guerrero por parte de presuntos estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, quienes piden la presentación con vida de sus compañeros desaparecidos.

El más reciente fue el 22 de septiembre en las instalaciones del Palacio de Justicia de Iguala. Ahí más de 600 personas lanzaron piedras y cohetones, además de prende fuego a mobiliario, documentos y hasta vehiculos.

De igual forma, el 17 de julio más de 300 manifestantes llegaron a bordo de seis autobuses a la sede del Poder Legislativo estatal, en Chilpancingo.

Los jóvenes, la mayoría con el rostro cubierto, utilizaron petardos y bombas molotov para incendiar las instalaciones; además realizaron pintas.

Rechazaron la posibilidad de que sus compañeros hayan sido asesinados, pese a que unos días antes fueron identificados los restos de su compañero Christian Alfonso Rodríguez Telumbre.