Sin internet y con padres que no saben leer; la realidad de muchos niños de la Montaña

La enseñanza puertas adentro es un gran desafío para docentes, padres y alumnos. Y en la misma sintonía de la frase que dice que “cada familia es un mundo” puede decirse que cada lugar o pueblo también lo es.

 Mientras que en las grandes ciudades muchos padres se enojan por la cantidad de actividades que reciben a diario sus niños por parte de sus maestros, hay otros de poblaciones más pequeñas que se encontraron con la dificultad de no poder “oficiar de educador” porque no están alfabetizados. Dicho de otro modo: porque no saben leer ni escribir.

Esta realidad sucede en muchas zonas rurales de la región de la Montaña, donde además existen muchos otros problemas: en algunas comunidades ni con energía eléctrica estable cuentan, un servicio de agua o drenaje, ni pensar en conexión wifi.

Solo algunas comunidades de la Montaña Alta cuentan con señal de celular que además es muy deficiente y ni imaginar que alguien tenga una computadora en su casa.

Quizá las intenciones de las clases en línea son buenas, incluso hay quienes pensaran que es un gran avance en la educación, sin embargo, la realidad es que no todos vamos en el mismo barco.